Misceláneo

Los efectos nocivos de la TV

Qué elementos consiguen captar la atención de un bebé de forma inmediata? La luz, el movimiento y el sonido.

Qué es lo que transmite un televisor? Luz, movimiento y sonido que conforman la totalidad de la información que percibe el telespectador, información que a su vez puede ser nociva o beneficiosa.

Esto, además de tener unas implicaciones psicológicas profundas en niños y en adultos, también tiene implicaciones en la salud física.

No solo el sujeto receptor se convierte en una entidad pasiva físicamente, sino psicológicamente. En definitiva es una trampa atrapa insectos eléctrico!

El problema no es el televisor en si mismo, todo en su justa medida es beneficioso. El problema radica en el contenido y el tiempo de visualización. Aquel que tenga un espíritu crítico saludable se percatará de que el contenido es altamente alienante y devastador. El contenido promueve las bajas emociones y un discurso acientífico y manipulador. Por poner un ejemplo, durante el encierro ilegal de la “pandemia”, el miedo, el odio y la culpabilidad eran las principales emociones que se transmitían a los telespectadores a través de los telediarios.

El estudio de Barlovento Comunicación sobre el consumo televisivo entre los espectadores habituales durante el año 2021 en España, era de cinco horas y diez minutos diarios. Lo cierto es que esta cifra es preocupante! Realmente es mucho tiempo perdido, tiempo que los sujetos hubiesen podido invertir en actividades infinitamente más provechosas.

A esto hay que añadirle un flujo de información constante, enfocado principalmente en convencer al espectador de algo. Y os aseguro que ese algo, en una civilización como la nuestra, donde el consumismo innecesario y las ideologías basura campan a sus anchas a través de los aparatos audiovisuales, van haciendo su camino en las mentes más frágiles, que por desgracia son muchas.

Si a un bebé le enciendes el televisor os aseguro que en muy poco tiempo acaba distrayéndose con cualquier otra cosa, necesita experiencias vividas, su cuerpo y su mente se lo piden, es una cuestión de vida o muerte. Sin embargo con un niño de tres años en adelante, la historia cambia completamente. Un niño de tres años es capaz de quedarse anclado en el televisor hasta quedarse dormido. Y bueno, si el contenido ya es muy nocivo de por sí, imaginad cuan nocivo es cuando la información entra en la mente sin ningún filtro en el momento en el que el sujeto se queda dormido delante del televisor.

Aún tenemos la libertad de elegir dónde enfocar nuestra atención, no desperdiciemos nuestro tiempo!

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